jueves, 9 de abril de 2009

No te rindas

Hay momentos en los que parece que el mundo se nos viene encima, todo se ve negro y lejano... , entonces escuchas o lees algo que te hace recapacitar y te inyecta la fuerza necesaria para seguir disfrutando de la vida.
Hoy me han "regalado" este poema, lleno de verdad y optimismo y quiero compartirlo.

No te rindas, aún estás a tiempo
de abrazar la vida y comenzar de nuevo,
aceptar tu sombra, liberar el lastre y retomar el vuelo.
.
No te rindas, que la vida es eso,
continuar el viaje, perseguir tus sueños,
abrir las esclusas, destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
.
No te rindas, por favor, no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se acalle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.
.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque yo te quiero,
porque existe el vino y el amor es cierto,
porque no hay herida que no cure el tiempo.
.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
bajar el puente y cruzar el foso,
abandonar las murallas que te protegieron,
volver a la vida y aceptar el reto.
.
Recuperar la risa, ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida, remontar los cielos.
.
No te rindas, por favor, no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se acalle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.
.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque ésta es la hora y el mejor momento,
porque tienes alas y puedes hacerlo,
porque no estás sola y porque yo te quiero.

domingo, 22 de marzo de 2009

Florecer o marchitar

En uno de los libros que estoy leyendo, he encontrado unas páginas que describen muy bien lo que intenté plasmar hace unos días.

Cuentan que una tarde un rey amaba las plantas y las flores, al regresar de un largo viaje, decidió caminar un poco por su jardín. Recordaba que había dejado instrucciones precisas a los jardineros para el cuidado de cada planta. Sin embargo, descubrió con tristeza que sus árboles, arbustos y flores, muchos de los cuales había plantado él mismo con mucho trabajo, se estaban muriendo.

Con angustia, les preguntó qué les pasaba.

El Roble dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. El Pino agonizaba lamentándose de no dar uvas como la Vid. En la pérgola, la Vid se moría de rabia porque no podía florecer como la Rosa; mientras, la Rosa lloraba por no poder ser fuerte como el Roble.
También el rey sintió que tenía ganas de llorar.

Entonces, en el rincón más lejano del jardín, vio un montón de florees creciendo, de todos los colores y rebosantes de salud y energía.
El rey se acercó y encontró a las Fresias floreciendo más frescas que nunca.

El rey preguntó:
- ¿Cómo es que crecéis tan saludables, alejadas de la fuente y posiblemente olvidadas de los cuidados de mis jardineros?

Las flores contestaron:
- ¡Quién sabe! Nosotras siempre supusimos que cuando nos plantaste querías que fuéramos Fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, habrías plantado aquí una Rosa o un Roble. En aquel momento supimos que nuestra manera de agradecerte la vida era ser las mejores Fresias que pudiéramos llegar a ser...
Y eso hicimos.

Ahora es tu turno.
Estás aquí para contribuir con tu fragancia al mundo en el que has nacido.
Simplemente, mírate a ti mismo.
Sé quien eres y sé consciente de ello.
No hay posibilidades de que seas otra persona.
Puedes disfrutar de ello y florecer regado con tu propio amor o puedes marchitarte en tu propia condena, tratando de ser otra cosa.

Tú decides.

jueves, 19 de marzo de 2009

Vale...
Llevo más de un mes y medio sin escribir ni una sola letra en mi blog.

De acuerdo...
He estado muy ocupada (como siempre) pero podía haber sacado algún huequecito.

Está claro...
Que me han pasado muchas cosas en estos días (buenas, malas, personales, laborales...) y que muchas veces he tenido la necesidad de escribirlas y desahogarme.

Eso sí...
El gran notición aún no ha llegado (¿Realmente podré escribirlo algún día?)

Siento...
No estar más comunicativa pero a pesar de que mi cabeza va a 1000 Km/h, mis manos están aletargadas y mis emociones están bloqueadas.

No obstante...
Este comentario es para deciros que "estoy", y daros las gracias a los que me escribís y preguntáis qué tal va todo.

Espero...
Volver pronto y poder contaros muchísimas cosas (interesantes, aburridas, emotivas o cotidianas)

miércoles, 18 de marzo de 2009

A veces resulta muy duro ser uno mismo, pensar como piensas, decir lo que sientes... y no ser rechazado por los demás o tratado como raro y fuera de lugar.

Me he sentido muchas veces así pero nunca como hoy el hecho de ser auténtica, sincera, transparente y expresiva, el ayudar a mis compañeros e intentar que todo vaya mejor, se ha vuelto contra mí y parece que debo pasar por la vida como una "gris" más, sin implicarme en las cosas ni con la gente, sin arriesgar ni apostar por nadie, sin hacer bien mi trabajo, ni expresar lo que siento a los que me rodean.

Parece que les va a mejor a los que se dejan llevar por la corriente, son autómatas, aprovechados e hipócritas pero "correctos", callados y poco contestarios.

Pero mi alma rebelde se niega a pensar que este mundo sea tan tristemente injusto con los "diferentes".

Yo soy yo.
No soy quien tú quieres que sea,
ni quien mi madre ni mi padre quieren,
ni quien mis compañeros de trabajo quieren que sea.
Tampoco soy como la moda quiere que yo sea.

Yo soy yo.

No pienso como los demás, pienso como yo mismo.
No actúo como mis ídolos, pues no los tengo.
Yo siento admiración por mí,
por ser capaz de ser yo,
en una sociedad donde pensar está mal visto,
en donde debemos comprar lo que nos venden,
sentir que no somos perfectos por no estar delgados,
no ser altos o no tener la piel firme.
¿Sabes qué?

La perfección es ser uno mismo,
aceptarse tal como se es,
no intentar agradar a las demás personas
ni ser como ellas quieren.

Soy buena persona, ¿por qué debo cambiar?
¿Acaso debo robar porque me roben?
¿Debo insultar porque me insulten,?
¿Debo engañar porque me engañen?
NO.
Las demás personas no cambiarán mi forma de ser.
Quien no me acepte, no compartirá mi vida.

Aunque realmente no sé quién soy (ni quién quiero llegar a ser) prefiero seguir averiguándolo a convertirme en una copia más de la sociedad.

lunes, 2 de febrero de 2009

Aghhh!

Hoy estoy muy cabreada, con todos y con nadie en particular, por todo y nada...
No sé, es muy extraño de explicar.
Tengo unas ganas locas de gritar, de llorar de rabia e impotencia y de sacar esta tremenda energía negativa-destructiva-arrolladora que me invade hoy.

Estoy harta de mi trabajo, de mis compañeros (Jolin, voy acumulando decepción con decepción. ¿Nunca aprenderé?), de mi hermana y sus chantajes, de las broncas de mi madre por los mismos temas de siempre (¿Cuando aprenderá que ya no soy una niña y me respetará un poco?) y... bueno, de mi vida en general.

Lo peor de todo es que los demás provocan en mí esta sensación pero ellos siguen inalterables, con su falsa sonrisa puesta y haciendo lo que les viene en gana.

Sé que no hay quien entienda lo que estoy escribiendo pero es que la primera que no se aclara soy yo.

Es un asco.

lunes, 5 de enero de 2009

La verdadera historia de Los Reyes Magos

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escuchar como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
— ¿Papa? -
— Sí, hija, cuéntame. -
— Oye, quiero... que me digas la verdad. -
— Claro, hija. Siempre te la digo —respondió el padre un poco sorprendido.
— Es que... —titubeó Cristina.
— Dime, hija, dime. -
— Papá, ¿existen los Reyes Magos? -

El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

— Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad? -

La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
— ¿Y tú qué crees, hija? -
— Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso... -
— Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero... -
— ¿Entonces es verdad? —cortó la niña con los ojos humedecidos—. ¡Me habéis engañado! -
— No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen —respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina. -
— Entonces no lo entiendo, papá. -
— Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla —dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado. -


Cristina se sentó entre sus padres, ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

— Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
— ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían. -
— ¡Oh, sí! —exclamó Gaspar—. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. -
No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo. Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
— Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito. -

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
— Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños? -
— ¡Oh, Señor! —dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.
Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. No podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
— No os preocupéis por eso —dijo Dios—. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo. -
— ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? —dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración. -
— Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? —preguntó Dios.
— Sí, claro, eso es fundamental — asistieron los tres Reyes. -
— Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños? -
— Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje —respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
— Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres? - Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
— Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices. -

Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
— Ahora sí que lo entiendo todo, papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado. -
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano Mientras decía:
— No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero. - Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

domingo, 4 de enero de 2009

Siete Regalos

Con el permiso de un amigo, voy a "plagiar" una entrada de su blog, que me ha gustado especialmente.

1. EL REGALO DE ESCUCHAR.
Sin interrupciones. Prestar atención a lo que te dicen y a como se siente el que habla.

2. EL REGALO DEL CARIÑO.
Ser generoso en acciones que demuestren el cariño a tu familia, amigos...

3. EL REGALO DE LA SONRISA.
Llena tu vida y la de los demás de sonrisas.

4. EL REGALO DE UN CUMPLIDO.
Un simple, pero sincero "que bien te queda el rojo", "has hecho un buen trabajo" o "fue una estupenda comida" pueden hacer especial un día.

5. EL REGALO DEL FAVOR.
Todos los días procura hacer un favor a alguien. Amasarás un tesoro.

6. EL REGALO DE LA GRATITUD.
La forma más facil de hacerse sentir bien a la gente es decirle "muchas gracias".

7. EL REGALO DE LA COMPAÑÍA.
Regala un poco de tu tiempo a esa persona que está sola o triste , a tus padres/hijos, a tus amigos. Y regálale un poco de tiempo a tu Dios.

jueves, 1 de enero de 2009

¡Feliz 2009!

Este año un solo deseo para todos: que seamos realmente felices.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Sólo esta noche

He encontrado/escuchado una canción que me viene como anillo al dedo para describir mi situación actual (o mejor dicho, lo que creo que debería hacer sin darle demasiadas vueltas a la cabeza).

Pero esta noche, me vestiré de fiesta,
saldré buscando guerra y la voy a encontrar.
.
Que me bese como si conociera
cada uno de mis besos y se deje besar.
Que cada uno se olvide de lo suyo
por un momento, una noche nada más.
.
Hay tanta gente perdida por el mundo,
seguro encuentro algún otro corazón
que me bese como si no existieran
mañana los reproches. Mañana Dios dirá.
.
Y bailemos toda la noche entera
tirados en el suelo sin dejarnos de besar.
.
Que cada uno se olvide de lo suyo
por un momento, una noche nada más.
Sólo esta noche tumbada en otra cama
prometo no pensar en ti, esta noche nada más.

El problema es que no es fácil olvidarme de todo por una noche, unos días o unas semanas y hacer luego como que no ha pasado nada. Tengo la "mala" costumbre de implicarme en todo lo que hago, y más si se trata de un beso, y ya he comprobado recientemente que no puedo apartar mis sentimientos de las relaciones con los demás.
No salgo bien parada.

Creo que debería aprender de "mi amiguito", que disfruta de la vida, como él dice, y no se complica; no hay remordimientos ni sueños rotos ni ilusiones frustadas.
Pero no puedo, no soy él.
Además, es gracioso que sea ÉL precisamente quien me haga estos comentarios, cuando es ÉL quien me confunde y me mete en líos.


miércoles, 24 de diciembre de 2008

En estas Fiestas...

La verdadera felicidad radica en las pequeñas cosas y en los momentos compartidos.
Que el próximo año esté repleto de esos buenos ratos.

Un beso y FELIZ NAVIDAD para todos.