miércoles, 6 de enero de 2010
I'm Lost
lunes, 19 de octubre de 2009
Déjame decirte que te quiero
aunque sean las distancias infinitas
déjame amarte, así, en silencio,
es todo lo que mi corazón te pide.
Déjame decirte que te quiero
aunque otra te lo diga a su modo;
ya ves, no pido mucho
y, a cambio, yo te lo doy todo.
Déjame decirte que te quiero
al oído, entre susurros,
para que nadie más que tú, sólo tú
sepa de este sentimiento mío.
Déjame decirte que te quiero
desde aquí, en la penunbra,
y entre verso y verso
escribiré tu nombre de algún modo.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Instrucciones para llorar
Julio Cortázar
martes, 4 de agosto de 2009
Acuérdate de lo bueno
Cuando el cielo esté gris...
Acuérdate cuando lo viste profundamente azul.
Cuando sientas frío...
Piensa en un sol radiante que ya te ha calentado.
Cuando sufras una temporal derrota...
Acuérdate de tus triunfos y de tus logros.
Cuando necesites amor...
Revive tus experiencias de afecto y ternura.
Acuérdate de lo que has vivido y de lo que has dado con alegría.
Recuerda los regalos que te han hecho, los abrazos y besos que te han dado, los paisajes que has disfrutado y las risas que de ti han brotado.
Acuérdate de todas las personas que te quieren y siguen queriendo, de todo el bien que has hecho y sigues haciendo.
Acuérdate de aquella música que te hizo feliz, ahora escucha su melodía en lo más profundo de tu corazón.
Alégrate de que el silencio sea ese remanso de paz que te recuerda una flor, una hoja caída, un árbol frondoso, el agua que se desliza incesantemente de una fuente, un pájaro que brinca y que con sus revoloteos vuela de una rama a otra.
Acuérdate de los momentos de reuniones, cumpleaños, fiestas, bailes... que en tu honor o compartiendo te alegraron la vida.
Sé feliz.
Si esto has tenido, lo puedes volver a tener y lo que has logrado, lo puedes volver a ganar.
Alégrate por lo bueno que tienes y por lo bueno de los demás, acéptalos tal cual son; desecha los recuerdos tristes y dolorosos, y sobretodo no tengas ningún rencor, no te lastimes más.
Piensa en lo bueno, en lo amable, en lo bello y en la verdad.
Recorre tu vida y detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez.
Visualiza aquel atardecer que te emocionó.
Revive esa caricia espontánea que se te dió.
Disfruta nuevamente de la paz que ya has conocido, piensa y vive el bien.
Nunca te olvides que Dios te ama inmensamente y que te necesita mucho, para seguir en la gran Obra de la Salvación.
Allí en tu mente están guardadas todas las imágenes;
¡y sólo tú decides cuáles has de volver a mirar!
lunes, 20 de julio de 2009
Historias de D
Hay alguien a quien me estoy "acercando" mucho últimamente: pasamos bastantes horas juntos, intentamos sacar tiempo para hablar, echarnos unas risas o si no podemos vernos, nos mandamos mensajes o nos dejamos notitas. Puede que todo esto suene a actitud infantil pero él hace más llevadera la rutina diaria y aguantar los "marrones" laborales, me hace ver las cosas de forma distinta, me anima, hace el payaso para que me ría, me dice lo guapa que estoy, me lleva dulces para merendar... En fin, que es un encanto, en todos los sentidos.
Y claro... entre que me trata como una reina (la mayoría de las veces), me hace sonreir como una niña, me da unos masajes estupendos, se da cuenta al instante de lo que me pasa..., y encima, yo me siento sola, y cuando veo cariño me aferro como una tonta, pues... ¡MARCHANDO LIO MENTAL !
Es algo imposible, por muchíiiiisimas circunstancias (la más importante es que él tiene pareja-¡no me creo que esté pensando todo esto de un chico con novia!-) y además, ni siquiera sé si a mí me gusta o sólo es una fantástica tabla de salvación pero... no puedo evitar ponerme nerviosa cuando se acerca y me roza, cuando se pone a hacerme cosquillas como si fuéramos dos niños pequeños, cuando me mira y me suelta un: ¡Pero qué guapa vas hoy!; no puedo evitar que me guste hablar con él horas y horas, que me ría cuando hace el payaso sólo para que se me pase un cabreo, que me encante ver cómo se preocupa por mí y... que sienta un nudo en el estómago cuando oigo hablar de su novia o los veo juntos.
A veces, cuando estamos solos (lo que es casi imposible) quisiera que se detuviera el tiempo y poder disfrutar de esos breves momentos de risas y complicidad. Sé que no es bueno ilusionarme con algo que no es (ni va a ser) pero esta mezcla de sensaciones hace que me sienta mujer, viva y especial y... eso no hace daño a nadie, ¿no?
domingo, 31 de mayo de 2009
Everytime we touch
Porque cada vez que nos tocamos, noto esta sensación
y cada vez que nos besamos, te juro que puedo volar...
Quiero que esto dure; te necesito a mi lado.
Porque cada vez que nos tocamos, siento escalofríos
y cada vez que nos besamos, alcanzo el cielo...
No puedo dejarte ir; te quiero en mi vida.
sábado, 30 de mayo de 2009
Hay besos
¿Quién no ha pensado alguna vez cuál es la verdadera importancia de un beso?
Pero no en los dos besos "por compromiso" que se dan cuando te presentan a un desconocido, ni los que utilizas para saludar a tus amigos, ni siquiera los que das a cuando llegas a casa, te despides o vuelves de un viaje.
Hablo de besos de verdad: besos en los que se pone el alma, que transmiten todo lo que, muchas veces, somos incapaces de decir con palabras; besos llenos de ternura, pasión, complicidad y amor.
Todo lo que espero de tu vida,
es que me la regales por completo.
Que trepes de mis pies a mi cabeza,
que me quieras al revés...
Cuéntame verdades como puños,
no me mientas para bien o para mal.
Que me ruja aquí el océano en el pecho,
al averiguar si vienes o te vas.
Y que hacer con todo aquello con lo que no se da,
y que hacer con los "Te quiero" fabricados,
dejar que se despeñen de los labios,
o llenar con ellos pompas de jabón.
Hay besos, que se dan tan por costumbre,
que al final ya no se sabe
si son costumbre o son besos
pero los que tú me das,
son besos, y sólo besos,
porque aunque tú no lo sepas
te los robo cuando quiero,
te los robo cuando quiero.
viernes, 24 de abril de 2009
Tardes negras
Estoy en una fase de "sequía" emocional e intelectual: no rindo en el trabajo, no me centro, no me encuentro bien en ningún lado ni con nadie. No me apetece leer o escribir, ni salir, ni siquiera tirarme al sofá, comer dulces y ver películas. Ni siquiera la música me apacigua.No sé con quién hablar ni cómo explicar esta sensación de estar vacía, hastiada y profundamente triste.
No sé qué me pasa... y no sé cómo solucionarlo.
Mientras, las horas pasan, los días se me hacen eternos y voy empequeñeciéndome cada vez más: dejando que caiga sobre mí el chaparrón de reproches maternos, la indiferencia familiar, las preguntas inquisitorias de los "amigos", las miradas burlonas y malintencionadas de conocidos, compañeros y demás personajillos ajenos a mi vida pero, en cambio, muy interesados en ella.
Además sé que me culpan a mí misma de mi actual situación (-Tú lo has provocado, soluciónatelo tú-). Todos quieren "oir y saber" pero no escuchar, entender ni ponerse en mi lugar.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Me he sentido muchas veces así pero nunca como hoy el hecho de ser auténtica, sincera, transparente y expresiva, el ayudar a mis compañeros e intentar que todo vaya mejor, se ha vuelto contra mí y parece que debo pasar por la vida como una "gris" más, sin implicarme en las cosas ni con la gente, sin arriesgar ni apostar por nadie, sin hacer bien mi trabajo, ni expresar lo que siento a los que me rodean.
Parece que les va a mejor a los que se dejan llevar por la corriente, son autómatas, aprovechados e hipócritas pero "correctos", callados y poco contestarios.
Pero mi alma rebelde se niega a pensar que este mundo sea tan tristemente injusto con los "diferentes".
Yo soy yo.
No soy quien tú quieres que sea,
ni quien mi madre ni mi padre quieren,
ni quien mis compañeros de trabajo quieren que sea.
Tampoco soy como la moda quiere que yo sea.
Yo soy yo.
No pienso como los demás, pienso como yo mismo.
No actúo como mis ídolos, pues no los tengo.
Yo siento admiración por mí,
por ser capaz de ser yo,
en una sociedad donde pensar está mal visto,
en donde debemos comprar lo que nos venden,
sentir que no somos perfectos por no estar delgados,
no ser altos o no tener la piel firme.
¿Sabes qué?
La perfección es ser uno mismo,
aceptarse tal como se es,
no intentar agradar a las demás personas
ni ser como ellas quieren.
Soy buena persona, ¿por qué debo cambiar?
¿Acaso debo robar porque me roben?
¿Debo insultar porque me insulten,?
¿Debo engañar porque me engañen?
NO.
Las demás personas no cambiarán mi forma de ser.
Quien no me acepte, no compartirá mi vida.
Aunque realmente no sé quién soy (ni quién quiero llegar a ser) prefiero seguir averiguándolo a convertirme en una copia más de la sociedad.
lunes, 2 de febrero de 2009
Aghhh!
No sé, es muy extraño de explicar.
Tengo unas ganas locas de gritar, de llorar de rabia e impotencia y de sacar esta tremenda energía negativa-destructiva-arrolladora que me invade hoy.
Estoy harta de mi trabajo, de mis compañeros (Jolin, voy acumulando decepción con decepción. ¿Nunca aprenderé?), de mi hermana y sus chantajes, de las broncas de mi madre por los mismos temas de siempre (¿Cuando aprenderá que ya no soy una niña y me respetará un poco?) y... bueno, de mi vida en general.
Lo peor de todo es que los demás provocan en mí esta sensación pero ellos siguen inalterables, con su falsa sonrisa puesta y haciendo lo que les viene en gana.
Sé que no hay quien entienda lo que estoy escribiendo pero es que la primera que no se aclara soy yo.
Es un asco.
jueves, 18 de diciembre de 2008
So I'm not moving...
and your heart starts to wonder
Thinking maybe you'd come back
and you'd see me waiting for you
jueves, 20 de noviembre de 2008
Sobre mí
En mi cabeza están todas las palabras, todos los sentimientos que me invaden y que necesito plasmar pero, en el último momento, me vuelvo cobarde y pienso si escribirlo no lo hará todo más real, más negativo y patético.
Me siento sola, terriblemente sola. Echo de menos estar enamorada; mejor dicho, tener pareja (porque de amores no correspondidos ya voy sobrada).
¿Quién me iba a decir a mí, que publicaba a los 4 vientos (porque así lo sentía) los encantos de ser sentimentalmente libre, de no tener novio, de poder conocer, comparar y elegir, que me iba a ver en esta situación?
Nunca he entendido a esas mujeres deseperadas por "cazar" pareja (sea quien sea, con que las traten bien y sean novios, basta). Porque yo, desde luego, no me iba a conformar con cualquier cosa, claro que no.
Que sea sincero y fiel, trabajador e inteligente, que me haga reir, que sea tierno y apasionado, pero también respetuoso y buena persona, que le gusten los niños, que sea deportista y buen conversador, que sea irresistiblemente atractivo (para mí), que sea alto (requisito imprescindible) y, por supuesto, que me quiera con locura. Y que yo me enamore de él hasta los huesos.
Siempre les decía a todos (y a mí misma): llegará... cuando sea el momento adecuado, llegará.
PERO pasa el tiempo y sigo sola; me voy haciendo mayor y él no llega.
En el camino se van perdiendo mis ilusiones de niña enamorada, de joven apasionada y los sueños de encontrar a una persona con quien compartirlo todo, de formar una familia (y dar nietos a mis padres), van dejando paso a una amarga y mortal resignación, una eterna espera que se entremezcla con las "primeras arrugas" y con los hechos que me dicen que ya no soy esa joven que pretendía ser.
¿Por qué si todos me dicen lo simpática, inteligente y atractiva que soy (no me creo nada, la verdad), sigo sin pareja?¿Dónde está el problema? ¿Qué hay de malo en mí?
Muchas veces he creído encontrar al hombre adecuado e incluso he sentido el amor corriendo por mis venas pero, de una forma u otra, todo se ha desvanecido y sigo igual.
Sola. Desde hace más de 6 años, sola. (Y sin perspectivas de cambio).
sábado, 25 de octubre de 2008
Vive
viernes, 17 de octubre de 2008
He ganado un amigo
La primera impresión fue que era un chico callado, centrado y amable. Que sabía un montón de cosas de las que yo no tenía ni idea pero que increíblemente no presumía ni le importaba pasarse 1 hora haciendo de profe conmigo.
Durante este tiempo he descubierto a un niño grande, al que le gusta "chincharme" y hacerme reir; a un excelente compañero que nos ayuda a todos en cuanto nota que lo necesitamos; a un amigo observador y atento, que me ofrece su despacho para desahogarme si tengo ganas de llorar (o gritar o matar a mis jefes) o simplemente necesito estar sola y que se preocupa por mí como hace tiempo que nadie lo hacía.
Hoy era él el que me necesitaba a mí y espero haber sido de ayuda (al menos parece que ha sonreido un poco) y que se haya dado cuenta de que me tiene de apoyo.
Han pasado 11 meses y si él no estuviera allí sé que sería más difícil aguantar las (a veces) duras e interminables jornadas laborales. Sin sus emails irónicos o sus napolitanas para merendar, el trabajo no sería lo mismo.
Hoy parece que nuestra amistad se ha fortalecido y me alegro mucho, mucho, mucho de tenerlo como amigo.
martes, 7 de octubre de 2008
Tenía tanto que darte
sábado, 4 de octubre de 2008
Me gustaría ser

martes, 30 de septiembre de 2008
La vida en "negro"
No me salen las palabras, mi mente está bloqueada y todas las cosas que quiero expresar se entremezclan confusas.
Ha sido un día duro: he llegado a sentirme realmente inútil, sola y fuera de lugar.
Nada me va bien; ni siquiera ese trabajo al que tantas horas dedico últimamente.
Todo se está convirtiendo en un infierno y lo peor de todo es que no sé cómo defenderme ni cómo solucionarlo: estar en casa es psicológicamente agotador y no encuentro mi sitio ni en mi pueblo ni con mis amistades, el trabajo no es nada enriquecedor, cada vez tengo más responsabilidades y me llevo más regañinas, para mis jefes no hago nada bien y mis compañeros no se comportan como tales (bueno, alguno se salva, gracias a Dios).
Sé que siempre espero mucho de todo (de la gente y de la vida) y por eso me llevo estas tremendas decepciones.
Pero tampoco puedo romper con todo y dejarme llevar por lo que venga...
(Me estoy explicando fatal pero no es fácil contar todo el cúmulo de sensaciones-pensamientos que estoy viviendo estos últimos días).
Sé lo que quiero (más o menos) pero no sé por dónde empezar a conseguirlo.
Mi vida es una auténtica porquería -y sigo sola- (en todos los aspectos).
Sólo tengo ganas de llorar hasta quedarme dormida...
P.D: No me gusta nada esta "black sensation"
sábado, 16 de agosto de 2008
The winner takes it all
viernes, 15 de agosto de 2008
Recuerdos
Oigo canciones que me hacen pensar en tí, en "nuestra historia" y me pregunto si fue real o sólo producto de un corazón necesitado de cariño y abrazos, de ilusiones perdidas y momentos mágicos.
Como si fuese una burla del destino, me encuentro con aquella película antigua que disfrutamos juntos. ¿Recuerdas esa música, aquel vals que querías aprender? ¡Qué mezcla de sentimientos vive mi alma ahora mismo!
Te echo tanto de menos que ya no lo noto; te has convertido en algo inherente en mí. He aprendido a vivir sin tenerte cerca, sin tus sonrisas y tu mirada picaruela.
Ahora tú lo tienes todo: el éxito, la admiración de los que te rodean, la amistad y el amor que no buscabas. Además posees el don de conseguir que no pueda culparte por romperme el corazón.
Sé que eres feliz y comparto tu alegría; aunque te siga queriendo, aunque yo haya sido la única que apostó, arriesgó y perdió en esta partida.
Sigo intentando olvidar todo aquello que vivimos pero, a veces, mi corazón baja las defensas y un recuerdo rebelde se escapa y me alcanza. Y en noches como ésta, te imagino mirándome y sonriendo, pegado a mis labios y mi piel y no consigo dejar de aferrarme a tí.
martes, 27 de mayo de 2008
El peligro
... es no encontrar jamás tu sitio y sentir que ya llegaste sin salir.
