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lunes, 20 de julio de 2009

Historias de D

Estos últimos días están sucediendo muchas cosas en mi vida; no grandes cambios pero sí pequeños momentos que me hacen salir de la rutina diaria, ilusionarme y confundirme al mismo tiempo.

Hay alguien a quien me estoy "acercando" mucho últimamente: pasamos bastantes horas juntos, intentamos sacar tiempo para hablar, echarnos unas risas o si no podemos vernos, nos mandamos mensajes o nos dejamos notitas. Puede que todo esto suene a actitud infantil pero él hace más llevadera la rutina diaria y aguantar los "marrones" laborales, me hace ver las cosas de forma distinta, me anima, hace el payaso para que me ría, me dice lo guapa que estoy, me lleva dulces para merendar... En fin, que es un encanto, en todos los sentidos.
Y claro... entre que me trata como una reina (la mayoría de las veces), me hace sonreir como una niña, me da unos masajes estupendos, se da cuenta al instante de lo que me pasa..., y encima, yo me siento sola, y cuando veo cariño me aferro como una tonta, pues... ¡MARCHANDO LIO MENTAL !

Es algo imposible, por muchíiiiisimas circunstancias (la más importante es que él tiene pareja-¡no me creo que esté pensando todo esto de un chico con novia!-) y además, ni siquiera sé si a mí me gusta o sólo es una fantástica tabla de salvación pero... no puedo evitar ponerme nerviosa cuando se acerca y me roza, cuando se pone a hacerme cosquillas como si fuéramos dos niños pequeños, cuando me mira y me suelta un: ¡Pero qué guapa vas hoy!; no puedo evitar que me guste hablar con él horas y horas, que me ría cuando hace el payaso sólo para que se me pase un cabreo, que me encante ver cómo se preocupa por mí y... que sienta un nudo en el estómago cuando oigo hablar de su novia o los veo juntos.

A veces, cuando estamos solos (lo que es casi imposible) quisiera que se detuviera el tiempo y poder disfrutar de esos breves momentos de risas y complicidad. Sé que no es bueno ilusionarme con algo que no es (ni va a ser) pero esta mezcla de sensaciones hace que me sienta mujer, viva y especial y... eso no hace daño a nadie, ¿no?

Y si fuera capaz de mirarte y decir lo que siento...
Si pudiera tenerte más tiempo del tiempo que tengo...
Si pudieras venir a mi lado tan sólo un momento...
Si sólo fuera capaz de romper el silencio...
y detenerte en el tiempo.

sábado, 30 de mayo de 2009

Hay besos

¿Quién no ha pensado alguna vez cuál es la verdadera importancia de un beso?
Pero no en los dos besos "por compromiso" que se dan cuando te presentan a un desconocido, ni los que utilizas para saludar a tus amigos, ni siquiera los que das a cuando llegas a casa, te despides o vuelves de un viaje.

Hablo de besos de verdad: besos en los que se pone el alma, que transmiten todo lo que, muchas veces, somos incapaces de decir con palabras; besos llenos de ternura, pasión, complicidad y amor.

Todo lo que espero de tu vida,
es que me la regales por completo.
Que trepes de mis pies a mi cabeza,
que me quieras al revés...

Cuéntame verdades como puños,
no me mientas para bien o para mal.
Que me ruja aquí el océano en el pecho,
al averiguar si vienes o te vas.

Y que hacer con todo aquello con lo que no se da,
y que hacer con los "Te quiero" fabricados,
dejar que se despeñen de los labios,
o llenar con ellos pompas de jabón.

Hay besos, que se dan tan por costumbre,
que al final ya no se sabe
si son costumbre o son besos
pero los que tú me das,
son besos, y sólo besos,
porque aunque tú no lo sepas
te los robo cuando quiero,
te los robo cuando quiero.


lunes, 29 de diciembre de 2008

Sólo esta noche

He encontrado/escuchado una canción que me viene como anillo al dedo para describir mi situación actual (o mejor dicho, lo que creo que debería hacer sin darle demasiadas vueltas a la cabeza).

Pero esta noche, me vestiré de fiesta,
saldré buscando guerra y la voy a encontrar.
.
Que me bese como si conociera
cada uno de mis besos y se deje besar.
Que cada uno se olvide de lo suyo
por un momento, una noche nada más.
.
Hay tanta gente perdida por el mundo,
seguro encuentro algún otro corazón
que me bese como si no existieran
mañana los reproches. Mañana Dios dirá.
.
Y bailemos toda la noche entera
tirados en el suelo sin dejarnos de besar.
.
Que cada uno se olvide de lo suyo
por un momento, una noche nada más.
Sólo esta noche tumbada en otra cama
prometo no pensar en ti, esta noche nada más.

El problema es que no es fácil olvidarme de todo por una noche, unos días o unas semanas y hacer luego como que no ha pasado nada. Tengo la "mala" costumbre de implicarme en todo lo que hago, y más si se trata de un beso, y ya he comprobado recientemente que no puedo apartar mis sentimientos de las relaciones con los demás.
No salgo bien parada.

Creo que debería aprender de "mi amiguito", que disfruta de la vida, como él dice, y no se complica; no hay remordimientos ni sueños rotos ni ilusiones frustadas.
Pero no puedo, no soy él.
Además, es gracioso que sea ÉL precisamente quien me haga estos comentarios, cuando es ÉL quien me confunde y me mete en líos.


sábado, 23 de febrero de 2008

Historia de un sms

16:00 - Estoy en mi habitación, pensando en B y en si sería buena idea enviarle un mensaje.

16:40 - Sigo intentando escribir el sms; lo hago y deshago varias veces ya que no sé bien qué poner.

17.15 - Por fin me decido y envío el mensaje.
"Cómo está mi valenciano favorito? Sólo quería mandarte un besito, para que veas que me acuerdo de tí..."

17.17 - Recibo su respuesta. (¡Vaya! ¡Qué rápido me ha contestado! Eso es buena señal...)
"No sé quien eres. Perdí los números al cambiar de móvil :P"

¡¡¡Glupsss!!!

lunes, 15 de octubre de 2007

Otra vez

Da lo mismo que pasen días, semanas o meses... sigues provocando en mí las mismas sensaciones: me sigue enmudeciendo tu sonrisa, me sigue sonrojando tu mirada, siguen revoloteando mariposas en mi estómago si estás cerca y sigo preguntándome como una tonta porque NO puede ser.

Hoy te he vuelto a ver, después de tanto tiempo, y para mí nada ha cambiado: sigues siendo tú, el mismo, en mi corazón: el chico que me hace reir con sus payasadas, al que escucho atenta cuando me explica algo, el que me hace ver la vida de una forma distinta y maravillosa, el que me hace sentir tantas cosas que a veces ni me reconozco, áquel que me enseñó a soñar y que ha transformado mi percepción de la amistad.
Sin embargo, no todo sigue igual; ya no eres "mi amigo", tienes una nueva vida, nuevos proyectos que no me incluyen y que apenas conozco (en realidad, nunca me han incluido pero al menos antes compartíamos vivencias y nos contábamos todo), quizás hasta haya alguien en tu corazón y en tus sueños... Ya no soy tu confidente y eso es lo que más me duele.

¿De verdad no has sentido nada al verme esta tarde? No puedo creer que todo mi cariño esté volcado en tí y tú sigas impasible ante él. Odio necesitarte tanto...


Y ahora nos volvemos a encontrar
y me preguntas qué tal me va...
.
Quisiera ser capaz, decirte la verdad,
decirte que me va realmente mal;
no te logré olvidar, ni lo intente quizás.
.
Quisiera ser capaz, mirarte y no temblar,
decirte que nadie me volvió a besar;
no te logré olvidar, ni lo intente quizás.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Ese beso

Hoy he pasado por "nuestro" bar y lo he recordado: hace ya 6 meses.

En una noche como ésta nos mirábamos sin dejar de reir, no parábamos de hablar y casi no cenamos; tú me escuchabas atento y te brillaban los ojos (como siempre que me mirabas).

Recuerdo el olor a vino tinto y la excitación de ese día. Recuerdo el paseo bajo la luz de una hermosa luna llena. Recuerdo tus gestos cómicos y exagerados haciéndome reir a carcajadas.

Recuerdo mi cabeza en tu hombro (en ningún otro lugar he encontrado esa sensación de paz), tus manos enredándose en las mías, mis nervios y mi confusión y tu aparente control de la situación.

Me besaste... y el mundo se paró durante unos maravillosos segundos.

Han pasado muchas cosas desde entonces y ya ni siquiera sé en qué punto está esta "amistad".
Sé que no volverá a pasar (aunque ruegue a Dios cada noche para que vuelvas de esa dichosa isla y nos "confundamos" de nuevo).

Déjame que hoy me olvide de todo y sólo me quede con el recuerdo de ese beso.

sábado, 30 de junio de 2007

Esa delgada línea

Hay una delgada línea que separa la amistad y el "ser algo más", sobretodo cuando pasas mucho tiempo con alguien y vivís juntos situaciones complicadas.

Creo que yo he cruzado esa línea de fuego... y sólo espero no salir bombardeada.

Esta noche ha sido muy extraña: después de un día caluroso y agotador en el trabajo (como siga así no llego a fin de año, jejeje) y de "librarme" de un soporífero café con uno de mis ex-profesores, quedé para salir un rato, despejarnos y bailar hasta el amanecer pero...

1) Tuve que esperar a mi amigo, que llevaba 2 horas de retraso (aún no entiendo cómo, con lo impaciente que soy, aguanté tanto tiempo).

2) Al final, él estaba tan cansado que fuimos a tomar algo y nos pasamos la noche charrando, "picándonos" y riendo.
Fue gracioso porque cuando él se fue a la barra a pedir una copa, me tocó volver a esperar cerca de 30 minutos sola y, como yo esa noche iba "monísima de la muerte", se acercó un chico muy atractivo que intentó ligar conmigo de una forma muy original (si es que la que vale, vale, jajaja).

3) Volví a tener la sensación de que él quería algo más que amistad, pero viendo los últimos fracasos de mi radar intuitivo y que él es siempre muy cariñoso pero tampoco me ha dicho nada en claro, supuse que eran imaginaciones mías, producto de la copita, el calor y la luna llena y de ver demasiadas películas romanticonas (¡¡no tengo remedio!!).

El caso es que no sé cómo sucedió: quizá por la mezcla de ir un poco contentillos, la tontería del masajito que le debía o por quién sabe qué, pero me besó e, inexplicablemente, le correspondí.

Pero es que yo no quería que pasara nada, con él, no y menos ahora; lo de anoche no creo que nos lleve a ningún sitio, además dudo de que yo le guste a él (y tampoco es que él sea mi tipo). Y nos llevamos demasiado bien para estropear una amistad. Él es un chico estupendo pero todo es demasiado complicado.

No hemos vuelto a hablar (y no sé si lo haremos) pero... creo que, una vez más, la he cagado.

Jolín, ¡por una vez podían salirme las cosas bien y salir bien librada de esta batalla! (y porqué no, ganar la guerra).

Pero lo dudo, lo dudo, lo dudo...

lunes, 16 de abril de 2007

Demasiadas emociones (II)

¿El problema? El de siempre... saber qué somos exactamente y qué significó ese beso.
¿El error? No decir las cosas claras (por su parte, para evitar comprometerse y por la mía, por tener miedo a cagarla y no querer confundir lo que ha pasado).
¿La excusa? La vacaciones de Semana Santa y el que no nos fueramos a ver en 2 semanas.

Pero como no iba a consentir que eso se quedara ahí (y quedarme con estas dudas durante 12 días), le propuse quedar el último día de vacaciones y comer juntos. Parece que le gustó la idea...

Y llego hoy, un día antes de terminar mis vacaciones, toda dispuesta a preparar la velada perfecta (ya que estaba sola en el piso e iba a cocinar una receta familiar estupenda) y me dice que se ha ido con sus amigos (a los que ve todos los fines de semana) a hacer senderismo y se lo ha pasado tan bien, que va a repetir mañana y que no puede quedar.
Y yo soy tan tonta que, a pesar de quedarme dolida y hecha polvo, le digo que no me importa y que se lo pase bien.

Pero sí que me importa; tengo un nudo en la garganta y me estoy dando cuenta de que nuestros sentimientos no van por el mismo camino.

¿Cuando aprenderé a no hacerme ilusiones?

sábado, 3 de febrero de 2007

Confundida

Una vez escuché en una película: "¿Cómo sabes si algo que es bueno, no es tan bueno como algo que es mejor?
Pues eso me ocurre a mí; estoy confusa, hecha un lío...

Llevo mucho tiempo "colada" por un chico (llamémosle A), con él he compartido muy buenos momentos, me atrae como nadie hasta ahora, me hace temblar cada vez que se me acerca y me divierte muchísimo. Me gusta tanto que cada vez que conozco a alguien, hago comparaciones y todos los chicos del mundo salen perdiendo a su lado.
Pero llevo tanto tiempo a la espera de que dé un paso más, de que tome una decisión acerca de "nosotros", que me he cansado de esperar algo que no sé si llegará... (y que ya ni siquiera sé si quiero que llegue).
Así que fui yo la que tomé una decisión, cogí "el toro por los cuernos" y se lo pregunté directamente: - ¿Qué es lo que quieres, que seamos amigos, que nos enrollemos de vez en cuando y ya, que probemos que tal nos iría juntos...? Es absurda esta situación, este "si pero no".-
Y... no me ha respondido, se ha quedado callado y no sabe qué decirme (cobardeeeeeeee). Para mí eso ya es una respuesta y aunque me duela, prefiero saber a qué atenerme.

Pero el caso es que no me duele, al menos tanto como yo creía...

La vida nos depara sorpresas que no esperamos: la misma tarde que decido hablar con A, me invita a tomar una copa un amigo (B), del que hacía tiempo que no sabía nada y a quien conozco del trabajo, con quien he compartido un par de comidas y cenas de grupo.
Es un chico atractivo y muy simpático, pero nunca he notado que tuviera especial interés por mí; por eso me sorprendió tanto su invitación.

Y resulta que pasé una de las noches más maravillosas de mi vida: me divertí, conocí a un chico estupendo, cariñoso, inteligente, con quien tengo mucho en común (más de lo que imaginaba) y las 6 horas que duraron las copas (jajajajaaaaaaaa... ¡¡¡6 horas sin dejar de hablar!!!) fueron alucinantes, especiales e increibles. Me sentí comodísima con él, y no pensé en A ni siquiera un segundo.

Asi que, como decía al principio, estoy muy confundida; ya no sé ni lo que siento.